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enero 24, 2010

Siete consejos para cuidar el corazón

Leyendo en Infobae.com la nota "siete consejos para cuidar el corazón", inmediatamente pensé para mí tendría que duplicarse los consejos y
"mantener en equilibrio tu mente"

Reduce el estrés
Sin lugar a dudas se trata de un asesino. Tomarse tiempo y buscar seriamente métodos para reducir los niveles de estrés podría, literalmente, salvarte la vida si eres propenso a padecer problemas coronarios.

Di que no
Si eres de esas personas que siempre intentan complacer a los demás y siempre dices “sí”, probablemente dejarás a un lado tus propias necesidades. Aprende a decir no y recupera el control de tu tiempo y tus energías.

Relajación
¿Has olvidado lo que se siente estando realmente relajado? Prueba sencillamente a meditar: 5-10 minutos con la mente en blanco puede ayudar a recuperar la calma, simplemente haz respiraciones profundas, largas y lentas. Distintos estudios han probado que la presión arterial se puede reducir radicalmente simplemente con la meditación. ¡El yoga, el tai-chi, escuchar música relajante, tomar un baño relajante,un masaje regular, es justo lo que tu corazón necesita para sentirse mejor que hasta ahora!

Risas
En ocasiones nuestras vidas son tan ajetreadas y serias que olvidamos reservar tiempo para la diversión. La risa libera las endorfinas, lo que ayuda a mantenerte saludable, por lo tanto, busca y relaciónate con gente divertida, ve solo programas de televisión que te hagan reír y reduce el tiempo que pasas con gente negativa, ¡éstos minarán tu valiosa energía!

Vive el “presente”
El pasado, pasado está, no puedes cambiarlo. El futuro todavía no ha llegado, por lo tanto deja de preocuparte por los “qué pasaría si”. Céntrate en el presente, el momento en el que estás AHORA.

Mantén equilibrado tu CUERPO…
Respira profundamente –
La respiración superficial es común, especialmente en periodos de estrés. ¡El oxígeno ayuda a eliminar toxinas del organismo, a metabolizar las grasas y los carbohidratos, a eliminar virus, hongos y bacterias, y mucho más! Respira rítmica y profundamente (debería moverse el abdomen, no solo el pecho alto), y comprueba la diferencia: el pensamiento se hace más claro; te sientes más tranquilo y con más energía.

Ejercicio
Los estudios han probado que el ejercicio regular y moderado contribuye a mantener un corazón saludable. Tu cuerpo necesita movimiento para fomentar el flujo sanguíneo y los músculos necesitan ejercicio para permanecer más flexibles, tonificados y fuertes. ¡El corazón también es un músculo y se ha probado que el ejercicio regular fortalece el corazón! Caminar durante 30-40 minutos al día es el método más sencillo y eficaz de hacer ejercicio y es fácil introducirlo incluso en los estilos de vida más ajetreados. ¿Acaso la salud de tu corazón no merece un paseo diario?*

Sueño
Tu organismo necesita dormir para dar tiempo a repararse, mantenerse y rejuvenecerse. La falta de sueño va unida a un mayor riesgo de tener problemas coronarios, por lo tanto esas siete u ocho horas de la noche son esenciales, ¡no un lujo!

Aire puro
Si pasas el 90 por ciento del tiempo encerrado, es posible que respires un aire más contaminado de lo que nunca has imaginado. Un paseo diario de 30-40 minutos al aire libre es algo más que un simple ejercicio para tu cuerpo, te facilita la oportunidad de respirar aire puro y oxigenar el organismo.

Exceso de peso
El exceso de peso y los problemas de corazón en muchos casos van unidos. El sobrepeso supone una carga para tu corazón; al controlar el peso, eliminas dicha carga.¡Consigue ayuda: controla el peso, siéntete fenomenal; y verás que los beneficios SON MUCHÍSIMO MAS, que el costo de seguir mis consejos!

Suplementos
Los alimentos frescos son susceptibles de perder rápidamente los nutrientes una vez que se cocinan. Se llaman nutrientes “esenciales” por una razón, el organismo no puede producirlos, por lo que necesitarás obtenerlos de los alimentos que consumes. Los suplementos pueden ayudar a conseguir los nutrientes que se pierden cuando se carece de una buena nutrición.

Hazte no fumador

¡Los estudios sugieren que cada cigarro que se fuma consume 25 gramos de la vitamina C que almacena tu cuerpo, ¡qué perdida tan inútil! Especialmente, si tienes en cuenta que la vitamina C juega un papel esencial a la hora de mantener las arterias flexibles. El tabaco es una sustancia peligrosa, evítala.

Estadísticas descorazonadoras:
Todos los años las muertes causadas por el tabaco superan los 1.200
millones en Europa (450.000 debido a enfermedades cardiovasculares). Las
cifras correspondientes a las personas que fallecen en Europa debido a
enfermedades cardiovasculares provocadas por el tabaco aumentaron
en un 13% entre 1990 y 2000. (Fuente: http://www.ehnheart.org)

Alimentación
Es necesario que nutras del mejor modo posible tu organismo (no tu paladar). Los alimentos grasos, pesados y la comida basura tienen un efecto dañino para tu organismo: la obesidad, la diabetes y los problemas de corazón podrían ser el resultado a largo plazo.

Puedes mejorar tu dieta para favorecer la salud del corazón… Mira cómo:
• Intenta comer de 2 a 3 piezas de fruta y de 3 a 5 raciones de verduras al día. ¡Por una vez, más cantidad SIGNIFICA mejor!
• Toma, como mínimo, dos raciones de pescado graso a la semana: caballa, sardinas, arenques o salmón, que contienen ácidos grasos omega 3, conocidos por su capacidad para reducir el riesgo de problemas coronarios y por contribuir a mantener niveles saludables de colesterol.
• Reduce al mínimo el consumo de productos de harina blanca: galletas, pasteles y bollería. Toma alimentos integrales en su lugar, pan integral,
pasta integral y arroz integral, que aportan más nutrientes esenciales y fibra dietética.
• Reduce el consumo de grasas saturadas y evita los alimentos que contienen aceites hidrogenados o ácidos transgrasos, que son sustancias artificiales que
obstruyen las arterias y que a tu organismo le resulta difícil procesar y eliminar.
• Escoge cortes magros de carne roja y opta por consumir más pavo, pollo y caza.
• Bebe mucha agua – 2 litros al día te ayudarán a mantener hidratadas las células corporales. Bebe una mayor cantidad cuando hagas ejercicio o cuando haga calor.
• Reduce el consumo de sal para mantener baja la presión arterial.
• ¡Controla el tamaño de las raciones: Las comidas copiosas ejercen presión en el sistema digestivo y en el corazón!
• ¡Sustituye la comida rápida por alimentos nutritivos! Prueba los RC, una comida sencilla, rápida y altamente nutritiva.
• Los suplementos no son un sustitutivo de una dieta saludable, pero son muchos los expertos nutricionales de todo el mundo que están de acuerdo en que al incluir un suplemento de buena calidad, estás proporcionando a tu organismo, de manera inteligente, un refuerzo a tu dieta diaria.
• ¿Preocupado por tu nivel de colesterol? Según los distintos estudios, la inclusión, como mínimo, de 25 gramos de proteína de soja como parte de una dieta con bajo contenido en grasas saturadas puede ayudar a reducir los niveles de colesterol en la sangre. Por lo tanto, incluye más productos de soja en tu dieta.

Actúa ahora: asegura un futuro saludable para el corazón…
“Mantener un sistema cardiovascular fuerte y saludable resulta esencial para la salud general y la calidad de vida. Por lo tanto, ¿por qué esperar? Empieza a optar por opciones de vida hoy que te proporcionen el corazón de un campeón y la vida de un ganador.”

enero 03, 2010

Las "FAST FOODS" saludables de este siglo.

Nutrición / Son batidos hiperprotéicos Fast food,

Los llamados reemplazos de comida están demostrando ser una alternativa efectiva para quemar tejido graso

lanacion.com | Ciencia/Salud | Domingo 3 de enero de 2010


Daniel E. Arias
Para LA NACION


Tres investigaciones acaban de revalorizar los reemplazos de comida (RC) como armas de salud pública, un campo en el que nunca figuraron. Reforzados con suplementos proteicos permiten alcanzar ese Santo Grial de la dietética: bajar de peso, quemando sólo tejido adiposo, sin pérdidas debilitantes de masa muscular. Además, parecen más efectivos que las dietas restrictivas habituales para combatir el síndrome metabólico (un "combo" de obesidad abdominal, más hipertensión arterial, más colesterol, más alta glucemia).

Los RC existen desde hace casi dos décadas: son espesos batidos hipocalóricos basados en proteína de soja, libres de grasas animales, acompañados de mucha fibra de cadena larga, fortificados con vitaminas y minerales. Por ser de altísima ósmosis y tenor proteico, atrapan agua, se "estacionan" largamente en el estómago y así producen saciedad prolongada.

Reemplazan completamente una o dos de las cuatro comidas diarias y están aprobadas por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos, 27 países de la Unión Europea y Japón. En la Argentina, son siete las marcas de venta libre autorizadas por la Agencia Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmata).

Los nutricionistas siempre las han mirado de reojo porque, aunque los RC son comida, se los percibe como una forma de automedicación y, además, porque en la profesión hoy adscriben masivamente a las dietas de baja artificialidad, como la llamada "neolítica" (frutas, verduras, carne).

"Lo de testear los RC en ensayos clínicos -dice la licenciada María Leticia Mazzei- es muy reciente, lo cual da una medida de la desconfianza inicial que suscitaron en nuestro gremio y también una medida de nuestro conservatismo."

Ex vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), Mazzei destaca que los RC ya mostraron muchas fortalezas bien medidas, como la capacidad de producir descensos en el peso corporal sostenibles a cinco años, casi sin "rebotes".

"Los RC tienen menos de la mitad del valor calórico de un churrasco con ensalada, cero colesterol, pocas grasas [y todas vegetales y sanas], un precio muy bajo y el valor agregado de funcionar bien en la vida moderna -enumeró Mazzei-. Al mediodía, en la oficina, uno saca el sobrecito, pierde diez minutos en hacerse y tomarse el batido, y todavía tiene 50 minutos restantes de la hora del almuerzo para caminar. Y también la garantía de no volver a sentir hambre hasta media tarde. Por el contrario ¿quién es dueño hoy de dos o tres horas diarias para comprar, procesar y cocer verduras frescas y cereales?"

Así las cosas, en la vereda opuesta de las dietas naturistas, de la macrobiótica o de la ayurveda y del slow food, pero con la misma intención, los RC son fast food saludable: casi una contradicción en el término.

Alimentos del futuro
El actual presidente de Saota, el doctor Julio Montero, admite que los RC suplementados en proteínas son una opción interesante: empieza a verse un cambio de guardia. Pero entre la reticencia del grueso de la profesión, un público que ignora la existencia misma de los RC y el hecho de que lo cultural suele prevalecer por sobre la lógica en asuntos de comida, todo indica que es irreal prever un futuro a lo Flash Gordon, con gente comiendo de pomos y de potes, como el estilo astronauta. Eso era lo que prometían los futurólogos en los años 60...

Pero tal vez haya que reconsiderar aquella futurología, porque hoy es imposible pagar los costos emergentes de la pandemia de obesidad que castiga al mundo.

Como cazadores recolectores y luego como campesinos, llevamos más de 50.000 años gastando cantidades pavorosas de energía para recolectar, correr o cultivar nuestro almuerzo. Siempre hemos sido una especie con mayoría de flacos y desarrollamos un metabolismo experto en acumular grasa para capear las hambrunas.

Pero desde fines del siglo XIX, ese virtuosismo lipídico nos juega en contra: las máquinas, los fertilizantes y la agroindustria abarataron de modo imparable el acceso a la comida más energética para masas cada vez mayores y más sedentarias.

El resultado es un boom de complicaciones de la obesidad: síndrome metabólico, enfermedad coronaria, diabetes, diversos tipos de cáncer. Y un combate contra todo esto que viene siendo, en términos epidemiológicos, una historia de fracasos.

En la vida moderna, sólo cierto heroísmo personal les permite al porteño o al cordobés tipo el seguir la dieta de un campesino chino: verduras y granos con abundantes carbohidratos complejos, pocas grasas, algo de pescado y aves, carnes rojas muy de vez en cuando.

La receta es infalible lejos de esos supermercados repletos de comida deliberadamente atiborrada de grasas animales y azúcares adictivos. Las dietas de baja artificialidad, tanto menos atractivas, son metabólicamente sensatas, quién lo duda. El problema es sociológico: no tenemos una vida sensata.

Hipócrates, 400 años antes de nuestra era, dijo: "Deja que la comida sea tu medicina y la medicina tu comida...". Este es un raro momento de la historia de la especie: debido a su estrepitosa sobreoferta y pésima calidad, la comida se ha vuelto un riesgo. A la hora de decidir políticas alimentarias alternativas en una sociedad tan fabril y febril, quizás haya que resucitar aquella vetusta futurología de los 60 y rescatar la idea del fast food ultrasano de Flash Gordon.

Los precursores de esa ola son los RC combinados con mucha proteína, el doble de la de una dieta hipocalórica común. Y funcionan.